fbpx
jenizen@yoginzen.com 644-436-734
Facebookinstagram
Yoginzen | Your inner peace | 10 formas de relajarte, cómo relajarme, estar en paz, calma, yoga, meditación, respiración, yoga,
10 formas de relajarte, cómo relajarme, estar en paz, calma, yoga, meditación, respiración, yoga,
10 formas de relajarte, cómo relajarme, estar en paz, calma, yoga, meditación, respiración, yoga,
3608
post-template-default,single,single-post,postid-3608,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,smooth_scroll,,wpb-js-composer js-comp-ver-3.6.12,vc_responsive

Blog

10 formas de relajarte y estar en paz

  |   desarrollo personal, gestión del estrés, mindfulness, retiros, yoga

Me gustaría compartir contigo algunos métodos de relajación que pueden ayudarte a mejorar tu estado físico, mental y emocional, y por tanto, tu día a día en todos los aspectos de tu vida.

 

Voy a proponerte 10 formas de relajarte, de conectar contigo mism@, de estar en paz, de tener calma, de parar y disfrutar de cada momento, y así podría seguir en un sinfín de estados emocionales tranquilos y en equilibrio, necesarios para bajar el ritmo de vida y no tener que esperar a que vengan las próximas vacaciones. ¡Sólo de pensarlo puedes llegar a estresarte! Elige el que mejor te venga, el que te resulte más fácil de hacer y, lo más importante, de mantener en el tiempo.

 

Encuentra 15-20 minutos en el día para relajarte y ocuparte de ti y haz alguna de estas actividades.

 

Como verás, te propongo técnicas que pueden llevar más o menos tiempo, pero puedes ir ajustándolo al tiempo que realmente tengas en el día.

 

  1. Asistir a un retiro

El contacto con la naturaleza nos lleva de nuevo a nuestro estado natural de quietud y sosiego. La energía de las plantas, los árboles, las montañas son tan poderosas que pueden ofrecernos una experiencia transformadora tan potente que permite calmar la mente, bajar el sistema nervioso y equilibrar el estado emocional. Si al entorno le sumas prácticas yóguicas, meditativas y de desarrollo personal, la experiencia es mucho más amplia y puede ayudarte a obtener las respuestas que tanto buscas, a conectar con lo que realmente quieres en la vida, a soltar los miedos que te bloquean y sentir la liberación que tanto mereces.

 

  1. Practicar respiraciones conscientes

La respiración hace que tu organismo esté correctamente oxigenado, haya un ritmo cardiaco adecuado, y estabilidad general. Observar tu respiración y aumenta la inspiración y la espiración progresivamente es la base de casi todas las técnicas de respiración que nos ayudan a relajarnos, como:

  • Respiraciones diafragmáticas,inflando y desinflando el abdomen lentamente.
  • Respiraciones yóguicas como respiración completa, que consiste en respirar profundamente por la nariz, llevando el aire al total de tus pulmones, desde el abdomen, costillas y clavículas, de forma lenta y progresiva, y vaciar tus pulmones de aire por la nariz forma inversa, desde las clavículas, costillas y abdomen.
  • Nadisodhana o respiración alterna,que consiste en respiraciones yóguicas por excelencia, que consiste en taponar un orifico nasal para inspirar por el contrario, e ir intercambiando en cada exhalación, para equilibrar la respiración en las dos fosas nasales y los dos hemisferios cerebrales

 

  1. Meditar

Meditar para serenar la mente y aquietar el ajetreo de pensamientos que te impiden centrarte y ocuparte del aquí y el ahora, es decir, centrarte. Algunas de las meditaciones más básicas y sencillas, a la vez que efectivas, son observar:

  • tu respiración tal y como sucede
  • tu cuerpo sedente e inmóvil, a nivel global en su conjunto, o parte a parte (pies, piernas, tronco, brazos, manos, cara y cabeza)
  • algún objeto físico como la llama de una vela
  • una zona concreta de tu cuerpo, como el entrecejo, las manos o el abdomen.
  • los sonidos del entorno, sin fijar la atención en ninguno en especial, haciéndote eco de todos y cada uno de ellos.

 

No importa cuántos pensamientos acontezcan en tu mente, persiste en tu observación, y deja que los pensamientos se vayan, sin darles más importancia de la que tienen. Recuerda esto: Si te has parado a meditar, es porque ahora no hay nada más importante que hacer.

 

Hay infinitas técnicas de meditación: Radja yoga o yoga real, Mindfulness o Atención plena, Antar Mouna o silencio interior y Vipassana o ver las cosas como son.

Estos tipos de meditación de contemplación se realizan sobre un solo punto interno (la respiración, los sonidos, el entrecejo, el corazón), como externo (un objeto como una montaña o una vela) o sobre todo el conjunto (el cuerpo, la respiración, el ambiente, el lugar). Estas meditaciones se practican tanto de forma sedente como en movimiento, guiada o en silencio

 

  1. Practicar yoga

Practica hatha yoga y mejora tu estado psicofísico, tu postura corporal, (una postura no erguida equivale a peligro para el cerebro), tu atención mental, tu energía y centrarte en el aquí y el ahora, en las sensaciones del cuerpo. Esta práctica te ayuda a eliminar tensiones musculares, a desbloquear y dejar que fluya la energía para tener mayor vitalidad, a mejorar tu salud física y mental, y un largo etcétera de beneficios.

  1. Escuchar música Mantras

La música no sólo moviliza sino que también tiene un gran poder de sanación. Elige una música que tenga un ritmo más lento que el del corazón: los bebes cuando más se tranquilizan es cuando escuchan el latido del corazón del padre/ madre. Si el ritmo es más rápido, el cerebro cree que algo va mal. La música rítmica lenta relaja y acompasa el ritmo cardíaco. Si te gustan los mantras, man significa mente y tra liberación, permitirás que la mente entre en un estado meditativo, ya que libera la mente, y te ayudará a calmar los pensamientos.

 

  1. Practicar hobbies o aficciones

Es fundamental hacer cosas que te gusten y que te ayuden a mantenerte en equilibrio contigo mismo como pasear, pintar, hacer punto de cruz, bailar, ver una película, leer, jugar al ajedrez, patinar, montar en bici, hacer trekking o senderismo, correr… No te olvides de tu vida social, queda con tus amig@s y comparte tus inquietudes para sentirte escuchado y recibir un feedback (constructivo y positivo) ya que es tan poderoso que puede hacernos olvidar nuestros problemas.

 

  1. Contemplar y perder la mirada en el horizonte

Realiza este ejercicio frecuentemente para relajar el cristalino, la lente que conecta con las neuronas de la corteja visual. Cuando miramos al horizonte, enviamos la señal de relajación al cerebro, por eso se recomienda a las personas que leen mucho, estudian o trabajan con ordenador, Tablet o Smartphone, mirar por la ventana y llevarla a un punto al infinito. Esta observación es recurrente en técnicas de relajación o meditación, ya que puedes incluso observar la llama de una vela, pase lo que pase. Todo lo que induzca al cerebro a observar algo le ayuda a concentrarse y disminuir el resto de información, como los pensamientos.

 

  1. Pensar en positivo

Un pensamiento genera una emoción, de forma automática, sin que podamos controlarla. Por ejemplo, si pienso que pueden entrar en casa, se disparará la emoción del miedo. Esta emoción a su vez, genera un sentimiento, que tiene mayor duración en el tiempo. Si continuo cada día con este pensamiento, el miedo estará conmigo cada día y estará limitado en cada acción que realice.

Si nuestros pensamientos son negativos, crearé emociones mal llamadas “negativas”, y si estas perduran, se convertirán en sentimientos también negativo. ¿Cómo te encuentras cuando estás negativo? Irascible, apático, irritado, con tensión muscular que hace que adoptes una mala postura, hablas mal a los demás o sin ganas, etc. Esta negatividad hará por tanto que estés intranquilo, nervioso y en tensión.

El lenguaje crea realidades. Si te digo: no pienses en un elefante blanco, ¿en qué piensas?

El lenguaje interno que mantenemos con nosotros mismos, o lo que es lo mismo, los pensamientos, son el preludio de la acción. Si no pienso que voy a hacer algo, no lo hago. Otra cosa es que seamos o no conscientes de que he tenido ese pensamiento. Si pienso el deporte me da vitalidad y mayor salud, entonces haré deporte, si pienso que me da pereza hacer deporte, no lo haré. Por tanto, si mis pensamientos son negativos tendrán consecuencias en acciones negativas.

 

  1. Evitar hablar de los demás

Por este mismo motivo, ¿qué ocurrirá si hablas negativamente de los demás o de las situaciones que te suceden? Que estarás tenso, y estarás muy lejos de estar relajado.

Si no puedes evitar hablar de los demás, hazlo de forma positiva, sin emitir juicios, sin desprestigiar, sin infravalorar. Si lo haces, estás desgastando energía continuamente, por no hablar del desgaste en las relaciones, y podrás acabar agotado, ya que los pensamientos tienen un gran poder que puede ser transformador o destructor, en función de cómo sea su naturaleza y de cómo los utilices.

Cuando hables de una situación, habla en primera persona y hazlo sobre el hecho, no sobre la persona, ya que si lo haces, la estás atacando y puede sentirse molesta. Puedes decir: “Yo hubiera hecho…” o “Para mí…”

 

  1. Empatizar con los demás

Es importante empatizar, no hacer o decir al otro lo que no queremos que nos hagan o digan, tener en cuenta que cada persona tenemos un mapa mental de la realidad, que el mapa no es el territorio, y que cada uno hace lo mejor que puede con sus circunstancias, y en base a lo que ha vivido, sus habilidades y capacidades.

No existe una única forma de ver o hacer las cosas.

Cada persona realiza unas acciones en función de la Escalera de inferencias. En esta escalera, que se compone de 5 peldaños, en el primer peldaño se asientan los datos sobre un hecho en concreto sobre el que obtenemos la información, que forma el segundo peldaño. En el tercero, se encuentran las premisas que formulamos en base a dicha información. Seguimos construyendo nuestra escalera en el cuarto peldaño, en el que obtenemos conclusiones, para finalmente terminar en el quinto peldaño con la formación de una creencia en base a dichas conclusiones. Como podrás deducir, cada persona obtiene unas conclusiones en base a unas premisas y una información que ha ido interpretando en base a su criterio y experiencia y, de esta forma, crea una creencia que puede ser totalmente distinta a la de otra persona, a pesar de que los datos de los que partió eran los mismos para todos. Teniendo esta escalera presente, quizás te ayude a no entrar en el juego de juzgar a los demás y de ponerte en su piel, pensando que cada uno tiene sus propias razones para pensar o actuar como lo hace.

 

Hay muchas formas de estar bien contigo mismo, sólo tienes que encontrar las tuyas y ¡pasar a la acción!

 

Jenifer Humanes

AUTHOR - Jenifer Humanes

Jenifer Humanes. Fundadora de Yoginzen. Instructora de hatha yoga y Mindulness MBSR UMC. Wellness Coach ICF UCM.